En el encuentro amistoso disputado frente al Deportivo Alavés, Cristian Álvarez volvió a demostrar su nivel y calidad bajo palos. Tras empatar a cero en el tiempo reglamentario, llegó la hora de los penaltis, y el cancerbero se lució ante la afición zaragocista que acudió al estadio de La Romareda, deteniendo hasta tres penas máximas.
La primera de ellas a Demirovic. El argentino se lanzó ágilmente a su izquierda para desviar el lanzamiento del atacante alavesista, que se lamentó tras la que sería la primera intervención de mérito del meta en la tanda.
Después, llegaría el turno de Tomás Pina. El centrocampista ejecutó un buen disparo, pero los reflejos del portero blanquillo fueron providenciales para desviar la pelota, realizando una espectacular estirada hacia su izquierda.
Por último, Álvarez pararía el esférico a Guidetti, que lanzó directamente al centro de la portería. El portero del Real Zaragoza, con esta parada definitiva, brindaba la victoria al conjunto aragonés en una tanda de penaltis en la que las paradas del argentino fueron las protagonistas del trofeo.
Así, el Trofeo Ciudad de Zaragoza Memorial Carlos Lapetra, en esta XLIX edición, era levantado por Cristian Álvarez, quien puso la guinda a su actuación levantando la copa que adjudica al Real Zaragoza su vigesimonoveno trofeo Ciudad de Zaragoza.