"El fútbol ahora mismo es algo muy secundario, no sé en qué plano está, la verdad... hay gente muriendo todos los días". Con estas palabras define la situación preovada por la pandemia del Covid-19 el capitán del Real Zaragoza, Alberto Zapater, que recuerda que "hay personas trabajando y exponiéndose mucho y hay que hacer todo lo que esté en nuestra mano para que esto pase". Zapater tiene la senación de que "es algo irreal, ves situaciones que te hacen no creerte todo esto que está pasando; hemos tenido casos cercanos de fallecimientos, y además la muerte es dura, porque las familias no se pueden despedir y es muy trágico".
No obstante, teniendo siempre presente esto, es lógico que los profesionales del fútbol piensen en las repercusiones y en cómo afectará la situación al desarrollo posterior de la competición, cuando toque volver. "Estábamos en un momento increíble, viendo ya la recta final de la temporada, y esto hace que todo se corte -explica-. Si se vuelve a jugar, va a ser como una nueva temporada, con la suerte de ir segundos y con cinco puntos respecto al tercero". Algo parecido vivió el ejeano en su experiencia en el fútbol ruso, que hace todas las temporadas un parón de más de un mes en la competición en invierno. "Yo lo acusé mucho y ahora esto le va a pasar a todo el mundo ya que, por mucho que se entrene en casa, no tiene nada que ver".
El capitán mantiene "la ilusión de que se pueda jugar" y en ese caso "nos adaptaremos porque todo el mundo estará en la misma situación". En su caso personal, el centrocampista, señala que "aunque el fútbol pasa a un plano secundario, tienes que buscar ese objetivo diario; el mío lo tenía hace mucho tiempo, era la ilusión volver a entrenar y a jugar... y ahora mismo jugar con gente, que seguramente no va a ser posible".
En ese sentido, el Club y los futbolistas alcanzaron un acuerdo para la reducción del salario de estos últimos, que analiza así Zapater: "La situación es la que es, y hemos hecho todos un esfuerzo. Era lo que había que hacer. No entraba en los planes de nadie y tocaba asumirlo. Se ha llegado a un acuerdo y todos creíamos que era lo mejor".
Zapater pasa las horas en casa viviéndolo como "una situación diferente". "Veo más a mi familia, a los niños, después de una época sin verlos mucho -apunta-. Es una experiencia nueva para todos, hago clase on-line con ellos, y además no me puedo quejar, porque tenemos una casa con jardín y ahora mismo eso es un tesoro". "Hacemos muchas videollamadas con la familia, más que nunca, y esperando que todo se solucione y que dentro de un tiempo se normalice todo", añade.
Sin embargo, el capitán asume que "nada será como antes" y cree que "ahora se valorará todo mucho más: ese café que te tomas con alguien... Aunque la vida normal tardaremos mucho en vivirla".
Por último, Zapater envía un mensaje de "ánimo en lo personal a toda la gente que está sufriendo", ya que aunque "el fútbol es ilusión y es normal que los aficionados la tengan, ahora hay que mirar a lo importante, que es la salud de la gente". "He visualizado cada día volver a La Romareda, con gente, que ahora es lo de menos, pero todo eso volverá... si no es ahora, más adelante; lo volveremos a disfrutar todos", finaliza.