El Real Club Deportivo de La Coruña nació como entidad en 1906. Pocos años antes, el fútbol había sido introducido en la localidad gallega por José María Ábalo.
En 1928, con motivo del nacimiento de la liga española, el Deportivo pasó a engrosar la lista de equipos de fútbol profesionales. Lo hizo en Segunda División durante más de una década. A partir de entonces, y con tan solo un par de esporádicas excepciones, el conjunto gallego se mantuvo en la máxima categoría durante quince años.
La década de los sesenta caracterizó al Deportivo como un equipo ascensor: tan pronto bajaba a Segunda División como recuperaba su lugar en Primera. No fue así a partir del año 1973, cuando llegó la época oscura del Dépor. El conjunto gallego permaneció en la División de Plata durante casi veinte años, incluso pisó la Segunda División “B” en un par de ocasiones.
Pero en 1988 todo comenzó a cambiar, coincidiendo con la llegada a la presidencia de Augusto César Lendoiro. A partir de ese momento, el Deportivo adquirió un nombre importante en el panorama futbolístico español. Precisamente, los años noventa dieron comienzo a la etapa de oro del equipo gallego. Durante un decenio apenas se despegó de los tres primeros puestos de la clasificación y consiguió una Liga, dos Copas del Rey y tres Supercopas de España (la última en 2002). Antes no había obtenido ningún título y los únicos trofeos obtenidos lo habían sido de carácter individual: cinco Zamoras entre los años cuarenta y cincuenta.
Todo comenzó en 1992, con la conversión del club en sociedad anónima. Con esto, el Deportivo revitalizó sus arcas y se permitió realizar los fichajes de grandes figuras, como Bebeto, Mauro Silva, Donato, Fran, Manjarín o Paco Jémez, entre otros. Además el equipo desplegó buen juego y una calidad envidiable. Todo ello le valió para hacerse con los trofeos mencionados, además de un Pichichi (Bebeto), un Zamora (Liaño) y la primera clasificación para Europa de su Historia.
Los entrenadores también fueron muy aplaudidos en tierras gallegas. Los primeros éxitos llegaron de la mano de Arsenio Iglesias, con quien el Dépor ya estuvo a punto de conseguir su primer liga en la temporada 1993-94.
Le sucedió el galés John Toshack, quien dio a conocer al Dépor en Europa. Pero sin duda, el técnico más importante de la Historia deportivista fue Javier Irureta. El entrenador vasco dio cuatro títulos al Deportivo, apoyado en jugadores de renombre: Rivaldo, Martins, Naybet, Songo’o, Armando, Flavio, Hélder, Nuno, Djalminha, Luisao, Turu Flores, Acuña, Manuel Pablo, Pauleta, Hadji, Scaloni…
Pero lo mejor estaba por llegar, con la entrada en el año 2000, con una Liga, una Copa del Rey y dos Supercopas. Buena parte de la “culpa” recayó en los dos grandes goleadores deportivistas: Diego Tristán y Roy Makaay (quienes se hicieron con el título de Pichichi, y este último, también con la Bota de Oro). Sin duda, el gran momento del Deportivo fue la consecución de su primera y única Liga, en el último partido de la temporada 1999 – 2000.
En 2002 tuvo lugar un momento curioso del fútbol español; el llamado “Centenariazo”. Deportivo y Real Madrid se enfrentaron en Copa del Rey y Supercopa en el centenario de los blancos. Contra todo pronóstico, los deportivistas se hicieron con ambos trofeos, ante la sorpresa del mundo del fútbol.
Ya en 2006 el club celebró por todo lo alto su centenario. Un año después cogió las riendas del equipo Miguel Ángel Lotina, hasta hoy. El técnico, además, aportó a las vitrinas coruñesas la Copa Intertoto de 2008, el último trofeo de los gallegos.
