El seis de marzo de 1902, un grupo de aficionados al fútbol fundó el Madrid FootBall Club. En mayo de ese mismo año, inició la competición de la mejor manera posible: un derbi contra el Barcelona. El primer partido de la historia del Madrid se saldó con una derrota con los catalanes por tres tantos a uno.
Ya desde el principio, el Madrid apuntaba maneras de un grande, que se materializaron en 1905. Ese año, el equipo merengue se adjudicó su primera Copa española al derrotar al Athletic. La gesta se repitió un año después contra el mismo equipo. En las primaveras de 1907 y 1908 el Madrid se hizo con otros dos trofeos consecutivos, merced a las victorias contra Vizcaya y Vigo, respectivamente.
Con un club en pleno auge, era cuestión de tiempo que arribaran al equipo los primeros astros. A comienzos de la temporada 1930-1931, llegó uno de los mejores guardametas de las historia del fútbol español: Ricardo Zamora. El portero, auténtico seguro bajo los palos, forjó su leyenda en el equipo de Madrid. Fruto de ello, el club merengue se alzó con la Liga de la campaña 1931-1932 con la gesta de no haber perdido ni un solo partido. El trabajo de Zamora también proporcionó la séptima Copa española en 1936. Después llegó la guerra…
Alfredo Di Stefano y las Copas de Europa
El veintitrés de septiembre de 1953 debutó en el equipo madrileño uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Se trataba de “la saeta rubia”;
Alfredo Di Stefano. El delantero argentino no solo dio al Madrid la liga de 1954 (después de veinte años de sequía). También se hizo con su primer título de pichichi. Y no fue el único: después obtuvo cuatro más. La plantilla merengue se enriqueció todavía más con el fichaje de Puskas en 1958.
Durante el primer lustro de vida de la Copa de Europa, el Real Madrid fue dueño y señor del trofeo. En la temporada 1955-1956, campaña inaugural de la Copa de Europa, el club merengue derrotó en la final al Stade Reims francés por cuatro goles a tres. En la temporada siguiente, fue verdugo de la Fiorentina, a quien venció por dos a cero. Después, el Milán y de nuevo el Stade Reims. La hegemonía europea finalizó en 1960 con la abrumadora goleada ante el Eintracht Francfort alemán por siete a tres.
En ese mismo año se celebró la primera Copa Intercontinental, que enfrentó al Real Madrid y al Peñarol uruguayo. Los merengues se coronaron como los mejores del mundo con su triunfo global de cinco a uno.
Escuadras invencibles
Corría el año 1965 cuando al Real Madrid se incorporaron los llamados “yeyés” (Grosso, Pirri…) Esta escuadra trabajó para levantar la Copa de Europa del año 1966, seguida de nueve Ligas y cuatro Copas españolas. Cabe mencionar la Liga de la temporada 1974-1975, en la que el Real Madrid se alzó con el título. En aquella campaña, el Real Zaragoza de los Zaraguayos obtuvo el subcampeonato. Incluso logró derrotar al Madrid por seis a uno ante la parroquia zaragocista.
Ya en 1980 llegó a las vitrinas una nueva Copa española, en un curioso partido. El Real Madrid se enfrentó en la final a su equipo filial, el Castilla. El resultado final fue de seis goles a uno a favor del primer equipo.
Se considera el año 1983 como el primero de una nueva generación de futbolistas merengues: la famosa “Quinta del Buitre”. Di Stefano, primero, y Amancio, después, congregaron en el club madrileño al más tarde zaragocista Pardeza, Míchel, Sanchís, Martín Vázquez y Butragueño. Esta escuadra levantó numerosos títulos, entre los que destacan las copas de la UEFA de los años 1984 y 1985.
Los años 90
La década comenzó con dos mazazos, ambos en Tenerife, donde el Real Madrid perdió en la última jornada dos títulos de Liga que ya acariciaba. El equipo merengue se tomó la revancha en la Copa de España de 1993. A la final llegaron los madrileños y el Real Zaragoza, en el preludio de lo que serían dos temporadas en las que los aragoneses lograrían numerosos éxitos, entre ellos la Copa del 94 y la Recopa de Europa del 95. El conjunto de la capital de España se impuso por dos a cero. Sin embargo, la afición blanquilla todavía recuerda la polémica actuación arbitral de aquel partido.
Con el exzaragocista Jorge Valdano en el banquillo, comenzaron a desfilar nuevas estrellas por el césped del Bernabéu. Así se enfundaron la camiseta blanca Laudrup, Fernando Redondo, Amavisca... Con Valdano debutó, precisamente en La Romareda (y con victoria zaragocista) Raúl González, considerado uno de los mejores jugadores españoles de todos los tiempos. Posteriormente, aterrizaron en el club Seedorf, Suker, Mijatovic y Roberto Carlos. Entonces, el equipo de Chamartín estaba dirigido por el italiano Fabio Capello y capitaneado por Fernando Hierro.
Con una nómina de esta tesitura, los títulos no pararon de llenar las vitrinas madridistas. Exceptuando la Copa de España, que no ha vuelto a ganar hasta la presente campaña, el Madrid brindó a su afición ligas y supercopas españolas y copas de Europa. En el recuerdo de la hinchada quedará la Copa de Europa de 2000. La final, todo un duelo fratricida entre el Real Madrid y el Valencia, se saldó con victoria merengue (tres a cero, obra de McManaman, Raúl y Morientes. Este último, de grato recuerdo para los aficionados del Real Zaragoza). Además de esta Copa europea, el Real Madrid se alzó con las de 1998 (después de una tres décadas de sequía en esta competición) y de 2002.
De estrellas y centenariazos
Con Florentino Pérez en la presidencia -en sustitución de Lorenzo Sanz-, cuatro estrellas engrosaron el firmamento blanco: Zidane, Figo, Beckham y Ronaldo. Corría el año 2002 y el centenario del club madrileño se aproximaba. Qué mejor forma de celebrarlo que venciendo al Deportivo de la Coruña en el propio Santiago Bernabéu en la final de la Copa de España. Sin embargo, la historia jugó una mala pasada al Real Madrid. Los gallegos se impusieron a los merengues por un gol a dos en el denominado “centenariazo”.
La ocasión para redimirse llegó con la final de la Copa de Europa, celebrada en Glasgow, y que enfrentó al Madrid con el Bayern Leverkusen. Los de la Castellana vencieron en una final marcada por la belleza del gol de Zidane. La consecución de este trofeo les permitió disputar la Supercopa de Europa, único título que le faltaba al Madrid y que brindó a su afición tras imponerse al Mónaco.
Un hueso duro de roer
Después de reponerse con dos títulos internacionales, un Mundial de Clubes y una Liga, el Real Madrid ansiaba reencontrarse con la Copa Española. La copa se le resistía desde el año 1993; ya habían pasado once años. Era 2004: fecha que pasó a la historia del Real Zaragoza. Un golazo de Galletti en la prórroga de la final premió a los blanquillos con la Copa de España. El marcador final (dos goles a tres) reflejó con justicia el coraje del equipo campeón.
Después del varapalo infligido por el Real Zaragoza, el Madrid atravesó una particular crisis de títulos -tres temporadas sin ninguno- que obligó a dar un giro radical a la plantilla y estamentos del club. Ramón Calderón asumió la presidencia después de que Florentino Pérez dimitiera. Schuster tomó las riendas de un equipo con nuevos nombres: Robben, Sneijder, Drenthe, Van Nistelrooy... A los que había que sumar al ya nombrado Raúl, junto con otras perlas de la cantera madridista, como Iker Casillas o Guti. La era Schuster, sin embargo, no funcionó según lo previsto. Juande Ramos, que había alcanzado la gloria con el Sevilla, asumió entonces la tutela madridista.
La última baza
Ramón Calderón se marchó del club por la puerta de atrás, pese a sus dos Ligas. Florentino Pérez
recuperó la batuta, y trajo consigo a Kaká, Benzema, Cristiano Ronaldo y Manuel Pellegrini (este último como técnico). Pero a pesar de cuajar una excelente campaña, los merengues no consiguieron derrocar al todopoderoso Barcelona de Guardiola. Este hecho le costó el puesto a Pellegrini, en detrimento de José Mourinho, que venía de conseguir un triplete con el Inter de Milán. El nuevo proyecto, con nuevas caras (Carvalho, Özil, Di María, Adebayor…) ha dado sus frutos: hace diez días el Real Madrid conquistó su deseada Copa de España con una victoria por la mínima contra el Barcelona.
Una plantilla campeona
El Real Madrid acumula 31 títulos ligueros, dieciocho Copas de España, ocho Supercopas españolas, una Copa de la Liga, nueve Copas de Europa, dos Copas de la UEFA, una Supercopa
de Europa y tres Copas Internacionales. Además, sus jugadores han conseguido veinticuatro títulos de Pichichi y diecisiete de Zamora. Por todo ello, se ha consolidado en la cabeza de la clasificación histórica de la Liga. Ostenta el primer lugar, además del honor, compartido por el Barcelona y el Athletic, de haber permanecido las 79 temporadas ligueras en Primera División.
También es fuente de jugadores internacionales. De hecho, el Real Madrid cuenta en sus filas con los campeones de Europa y del Mundo: Iker Casillas, Xabi Alonso, Sergio Ramos, Albiol y Arbeloa. Además, por el Madrid han pasado jugadores que igualmente han defendido los colores banquillos, como Valdano, Pardeza, Morientes, Celades, Esnáider, Savio, César Sánchez y Diogo, en la actualidad.