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Primer equipo
Nuestro rival de esta jornada: Fútbol Club Barcelona

Los orígenes

Los orígenes del Barcelona hay que buscarlos en el año 1899. La gimnasia y los clubes deportivos comenzaban a levantar pasiones por entonces, aunque el fútbol no era aún, ni mucho menos, un fenómeno de masas. Joan Gamper, suizo de nacimiento, decidió imitar las costumbres que florecían en su país y armó un pequeño equipo de fútbol con sus amistades. Así, en noviembre de ese mismo año, se constituyó el llamado Fútbol Club Barcelona.

Al principio, el equipo catalán desempeñaba sus actividades deportivas en distintos gimnasios y espacios de la ciudad. Hasta que en 1909 adquirió su primer estadio en propiedad: el campo de la calle Industria. Allí, el Barcelona celebró los títulos de campeón de la Copa española de los años 1910, 1912, 1913, 1920 y 1922.En esta última temporada, el conjunto culé se trasladó al campo de Les Corts, un estadio inmenso para la época. En este campo, que permitió reunir a más de doce mil socios en los años treinta, el Barça se alzó con las Copas de España en 1925, 1926 y 1928. Además, el equipo azulgrana es el único que puede presumir de haber conquistado la primera Liga española de la historia, en la campaña 1928-1929.

Diez años de sequía

En blanco. Así discurrió la trayectoria deportiva del equipo azulgrana durante los años treinta. Pese a crecer como club (el Barça contaba con una envidiable cifra de socios), los títulos deportivos no llegaron hasta el año 1942. Buena culpa de ello la tuvo la Guerra Civil, que resultó más atroz todavía con los bombardeos sobre la ciudad condal.

Pero, poco a poco, el equipo se fue recuperando. De hecho, aunque la peor clasificación de su historia data de 1942, (el conjunto catalán terminó la temporada en duodécima posición), los culés consiguieron entonces su novena Copa. La recuperación resultó más sorprendente todavía cuando, en el año 1945, conquistó su segundo título de Liga. Título que el Barcelona volvió a levantar en las temporadas 1947-1948 y 1948-1949.

Llega Ladislao

El fichaje de Ladislao Kubala por el Barcelona en 1950 convirtió al conjunto catalán en una máquina imparable. Los culés ganaron tres Copas y dos Ligas en tan solo tres años, fruto del trabajo de Kubala, pero también de Ramallets (Zamora cinco veces), César, Vila, Basora, Manchón y Moreno. Este último, Tomás Hernández Burillo, “Moreno, aragonés de nacimiento y que posteriormente recalaría en el Real Zaragoza.

El Barça era todo un grande y tan solo faltaba un campo que demostrara el potencial del equipo barcelonés y acogiera a sus casi 50.000 socios. Así, en el año 1957, se inauguró el estadio actual del Barcelona: el Camp Nou. Este nuevo campo de fútbol vio cómo llegaron en seguida las dos primeras Copas de Ferias (1958 y 1960), un par de Ligas y dos Copas de España, una de ellas ante Real Zaragoza. Queda en el recuerdo de los zaragocistas la fecha de 1963, cuando el Real Zaragoza cayó en su primera final de Copa ante el conjunto culé por tres goles a uno. Para los zaragocistas comenzaba una época dorada en la que no se tardaría en saborear las mieles del éxito.

El efecto Cruyff

Si en los años 50 el protagonista del Fútbol Club Barcelona se llamaba Ladislao Kubala, en los años 70 el testigo pasó a Johan Cruyff. Después de una década en la que los títulos no llegaron con tanta profusión, la contratación de Cruyff supuso un revulsivo que permitió al Barça recuperar su sobresaliente frecuencia de triunfos. Entre ellos destaca la Copa del año 1974 en la que derrotó a su eterno rival, el Real Madrid, por cuatro goles a cero.

Precisamente fue con Cruyff cuando el Barcelona se forjó un nombre en los torneos europeos. Antes había conseguido un par de títulos a finales de los 50 (cuando comenzaron las competiciones europeas) y otro más en 1966, ante el Real Zaragoza. En esta ocasión se trataba de la Copa de Ferias, y de la segunda final para el Real Zaragoza. En la primera, el equipo aragonés había vencido al Valencia (dos a uno en partido único). Pero en la siguiente ocasión no hubo tanta suerte, y pese a que el Real Zaragoza se marchó con una victoria por la mínima en el partido de ida (uno a cero) en el Camp Nou, el Barcelona remontó la eliminatoria en la vuelta y venció por cuatro goles a dos en La Romareda. Uno de los datos curiosos de esta final a doble partido es que los encuentros se disputaron en septiembre, una vez que ya había comenzado la temporada 1966-67.

Los imparables años 80

Desde la consecución de la primera Recopa de Europa, en 1979, el Barça no dejó de ganar trofeos. Con las salvedades de los años 1980 y 1987, los aficionados azulgranas se acostumbraron a celebrar un título por temporada, entre otros gracias a la aportación de Diego Armando Maradona, uno de los mayores astros mundiales, que aterrizó en la capital condal en 1982. Aún así, no consiguieron levantar la Copa de 1986. El Real Zaragoza, que tantas veces había caído contra el conjunto catalán, fue esta vez el verdugo. Y todo ello a pesar de contar con nombres como, Schuster, Juan Carlos, Rexach, Lineker, o los exzaragocistas Pichi Alonso y Víctor Muñoz. Sin embargo, el gol de Rubén Sosa trajo consigo la tercera Copa para Zaragoza.

El “DreamTeam”

El Fútbol Club Barcelona se había quedado a las puertas de las Copas de España y Europa del año 1986. La afición y los propios jugadores no entendieron tal decepción y clamaron por un rotundo cambio en el episodio conocido como “el motín del Hesperia”. Ante tales presiones, la cúpula directiva optó por introducir a Johan Cruyff en el banquillo. El artífice de los éxitos de los años 70 iba a encargarse de reflotar al club culé. Y lo consiguió. Con su innovadora filosofía futbolística, Cruyff renovó la plantilla e introdujo a jugadores con un nivel nunca visto. Los años del “Dream Team” habían llegado de la mano de Zubizarreta, Koeman, Guardiola, Bakero, Salinas, Goikoetxea, Stoichkov, Laudrup, Guardiola, Eusebio, Romário…

La estelar escuadra recogió rápidamente los frutos que había sembrado. De esta manera, el Barça logró cuatro Ligas consecutivas (de la temporada 1990-1991 a la de 1993-1994) y en 1992 obtuvo el título que se le había resistido hasta entonces: su primera Copa de Europa, merced a un golazo de Koeman en Wembley frente a la Sampdoria. También se hizo con una Supercopa de España en 1994, a costa de un buen Real Zaragoza, que pese a derrotar por cuatro goles a cinco al Barcelona en el partido de vuelta en el Camp Nou, no logró levantar el dos a cero de la ida.

La marcha de Johan Cruyff de los banquillos trajo consigo a los técnicos Bobby Robson y Louis Van Gaal. Con ellos, el Barcelona no se alejó del triplete en las campañas 1996-1997 y 1997-1998, donde conquistó, en total, una Liga, dos Copas, una Supercopa española y una Recopa y Supercopa europeas. Pero después de 1999, donde también llegó una Liga, el Barça permaneció durante cinco campañas sin hacerse con ningún trofeo. El efecto del “Dream Team” se había diluido, y era hora de cambiar el sistema.

El siglo XXI

La nueva etapa del Barcelona comenzó en 2003, con la elección de Joan Laporta como presidente del club. En una sola temporada, Laporta se rodearía de estrellas de la talla de Ronadinho, Deco o Eto’o. Todos ellos dirigidos por el holandés Frank Rijkaard. El nuevo equipo no tardó en alcanzar resultados, y se alzó con la Liga de la campaña 2004-2005. El título lo revalidó una temporada más tarde, junto con la consecución de una Copa de España y otra de Europa.

A Frank Rijkaard lo relevó Pep Guardiola, un técnico de la casa. El Barça apostó por el entrenador del filial para que encumbrara de nuevo al equipo. La nueva filosofía de Guardiola caló hondo: fútbol atractivo, fresco, joven. Un juego con toque, con calidad y con pegada. El técnico de Santpedor apostó por la poderosa cantera que está caracterizando al Barça en el siglo XXI. Con ella arribó el mejor año de la historia del Barcelona. En 2009, el conjunto catalán se alzó con todos los trofeos a los que podía optar: Liga, Copa y Supercopa españolas, Copa y Supercopa europeas y Mundial de Clubes.

Buena culpa de los últimos títulos del conjunto azulgrana la tiene su cantera, la denominada “Masía”. El conjunto filial, que ahora dirige Luis Enrique en Segunda División, ha aportado al primer equipo hombres como Víctor Valdés, Puyol, Piqué, Busquets, Xavi, Iniesta, Messi, y Pedro. Todos ellos internacionales, y, a excepción de Messi, campeones del mundo. A la excelente nómina de jugadores del equipo filial hay que sumarle el también campeón del mundo y exzaragocista David Villa. El potencial del Fútbol Club Barcelona es incalculable. Los culés concluyeron la pasada campaña en primer lugar con 99 puntos, y conforman el segundo equipo de la clasificación histórica de Primera División (competición que nunca ha abandonado).