Skip to main content
Zaragocistas

Medio siglo de lealtad: el Real Zaragoza entrega la insignia a sus nuevos socios de oro

El esperado acto anual tuvo lugar en la Fundación Ibercaja Patio de la Infanta en la mañana del sábado 14 de marzo

Este sábado 14 la afición ha vuelto a demostrar su amor eterno por el Real Zaragoza en una de sus citas más entrañables. El salón de la Fundación Ibercaja Patio de la Infanta se ha inundado de recuerdos, emoción y puro sentimiento blanquillo para homenajear a los 50 abonados que, en esta temporada, celebran sus Bodas de Oro junto al club de su vida.

Cincuenta años de fidelidad ininterrumpida que el Real Zaragoza ha querido reconocer con la imposición de su insignia de oro, un símbolo que representa el agradecimiento de una institución hacia quienes nunca la dejaron sola.

Un viaje al corazón de la temporada 1975/76

La mañana comenzó con una emotiva actuación de violín a cargo de Álvaro Marco Gómez que precedió al viaje en el tiempo. A través de un vídeo conmemorativo, los asistentes recordaron aquel lejano 1975, el año en el que estos cincuenta aficionados decidieron formalizar su compromiso con el escudo. Entre imágenes de una Zaragoza que se transformaba junto a todo un país, así como el rendimiento de aquel equipo de 'Zaraguayos', los homenajeados repasaron, en un acto emotivo, cinco décadas de domingos en La Romareda y en Ibercaja Estadio desde esta presente campaña.

El reconocimiento del Club

El acto contó con la representación institucional del Club en las figuras de Fernando López, Director General, y nuestro eterno capitán Cristian Álvarez como Responsable de Relaciones Institucionales, así como nombres propios como Juan Señor, Miguel Linares, Jesús García Sanjuan, Félix Pérez Aguerri y Pascual Sanz, encargados de entregar los diplomas conmemorativos. En un ambiente de cercanía y respeto, los socios fueron subiendo al escenario entre los aplausos de una sala que reconoció, en cada entrega, una vida de pasión.

Una gran familia unida por el escudo

Como broche final, la foto de familia capturó la sonrisa de cincuenta zaragocistas que hoy lucen con orgullo el oro en la solapa. Gracias a todos estos abonados por ser el motor, la memoria y el ejemplo de lo que significa ser zaragocista. Vuestra pasión es la que sigue construyendo nuestro futuro.

¡Gracias por estos 50 años de fidelidad incondicional!