El Real Zaragoza cayó derrotado frente al CD Mirandés (1-2) en Ibercaja Estadio en un partido que se puso de cara gracias a un gol de Dani Gómez desde el punto de penalti.
No obstante, la falta de acierto en área rival y un par de errores, el primero de ellos con gran dosis de infortunio, dieron con la remontada visitante y el sabor amargo en una noche de buen ambiente en las gradas zaragocistas.
Los primeros 35 minutos fueron una nueva muestra de un Real Zaragoza ambicioso, intenso y aliado con su gente. En volandas, el equipo apenas notó durante la primera mitad la fatiga por la acumulación de partidos y el poco descanso desde el último duelo. Dani Gómez materializó desde los once metros la pena máxima provocada por Rober y puso en ventaja al cuadro blanquillo. Pero en el tramo final de la primera mitad llegó el empate del Mirandés por medio de Unax del Cura.
Tras la reanudación, y a pesar de un nuevo buen arranque del Real Zaragoza y del espoleo de la grada, el Mirandés hizo el segundo y consiguió una renta que logró mantener hasta el final.
Hubo infinidad de intentos -hasta 26 remates en total- pero no fue suficiente para igualar la contienda y el mérito zaragocista cayó en saco roto. A pesar de la derrota, el equipo demostró que sigue muy vivo y viajará a Córdoba con el objetivo de seguir recortando la distancia con la salvación.