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Circunstancias que condicionan el estado físico de la plantilla del Real Zaragoza

¿Qué le pasa al Real Zaragoza? ¿Acumula un mayor número de lesionados por problemas musculares que otros equipos? La plantilla zaragocista se encuentra dentro de lo que son los parámetros normales en cuanto a las lesiones, entre las que hay que distinguir los problemas derivados de un traumatismo y los musculares. 

La presión y la intensidad en el juego, derivados de los nuevos sistemas, pasan factura a cualquier vestuario. De todas formas, la situación del Real Zaragoza resulta singular por una serie de circunstancias que condicionan al conjunto de La Romareda.

La ausencia de una pretemporada

Ni el equipo ni los jugadores pudieron trabajar de una forma homogénea. En función de su incorporación a la plantilla –que resultó escalonada-, cada jugador asume lo que puede de la necesaria carga de trabajo. El proceso no es el mismo para cada futbolista. Además, la premura de tiempo obligó a enfocar el entrenamiento propiamente a la competición.

El número de jugadores

Es otra cuestión fundamental. La sanción que pesa sobre el Real Zaragoza en cuanto a la limitación en el número de fichas obliga a que los futbolistas tengan una mayor participación y una mayor carga de partidos.

La acumulación de encuentros y el estado de los terrenos de juego

Es una circunstancia que deriva también de la anterior. Los futbolistas afrontan un mayor número de compromisos en circunstancias a veces adversas, con frío, terreno de juego en malas condiciones… En ocasiones, además, no ha habido tiempo para que el futbolista pueda completar la exigida recuperación.

Otras cuestiones deportivas 

La autoexigencia, colectiva y personal, puede llegar a generar situaciones de stress que pasan factura a los futbolistas. Además, los valores físicos de determinados jugadores pueden hacerles propensos a sufrir alguna complicación muscular.

El cambio de entrenador, con la natural modificación en el sistema de entrenamiento, es también otra circunstancia que puede afectar a los ritmos físicos de los futbolistas.