Durante la celebración del Primer Día Infantil de las Peñas del Real Zaragoza, tuvo lugar un concurso de dibujo y redacción entre todos los niños asistentes a este acto de fomento del zaragocismo entre los más pequeños aficionados a nuestro equipo.
Más de 200 jóvenes zaragocistas de entre 6 y 12 años participaron en diversos actos durante toda la jornada en la Ciudad Deportiva. La jornada se cerró con una comida de fraternidad en la que se entregaron los premios de redacción y dibujo.
Los ganadores de estos premios fueron Jorge Orrios Losilla, de 10 años y perteneciente a la Peña Alcañizana (primer premio), Andrea Arribas Navascués, de 10 años, de la Peña Zufariense (segundo premio) y Hugo Chueca Guarido, de 8 años, de la Peña de Magallón (tercer premio). A continuación se reproducen los tres trabajos premiados:
Primer premio
JORGE ORRIOS LOSILLA
10 años / Peña Alcañizana
Papá, ¿Por qué somos del Zaragoza?
Siempre que vemos un partido con los amigos, son del Barcelona, Madrid, Valencia… Pero nosotros casi nunca ganamos, siempre me dices que hay que sentir los colores y también me dices que un tal Nayim marcó un gol de casi medio campo.
Me han hablado de Aguado, García Sanjuan, Pardeza, Higuera… Pero yo creo que el mejor es Roberto que se para muchas paradas impresionantes, luego se fue a jugar a Portugal pero volvió a Zaragoza.
Creo que fue porque le gusta tanto como a mí.
Yo creo que podemos jugar la Champions y podemos ganar contra el Milan, Chelsea…
Ya sé que es más fácil ser del Madrid, Valencia, Barcelona… Yo creo que si animamos mucho y hacemos fuerza ganaremos. ¡Aúpa Zaragoza!
Segundo premio
ANDREA ARRIBAS NAVASCUÉS
10 años / Peña Zufariense
La historia de un sueño
En un tempo ya muy lejano, unos niños aburridos de aburrirse decidieron que desde ese mismo momento DECLARABAN LA GUERRA AL ABURRIMIENTO.
Lucharon con honor, exprimiendo al máximo sus cerebros, pero cuando al fin parecía que habían acabado con el enemigo, tras una pequeña tregua, el aburrimiento volvía a ganar la batalla.
Un día uno de los niños muy pero que muy enfadado, dio una patada a una piedra que tenía frente a él, la piedra salió volando hacia la cabeza de su amigo, pero este con mucho acierto la paró con las manos, aunque como os podéis imaginar, le hizo bastante daño.
Pues bien, otro niño que observaba desde lejos a los chicos, con gritos de alegría llamó a todos los niños. -¡¡Venid corriendo, ahora sí, por fin he encontrado la forma de ganar la guerra al aburrimiento!!
Cogiendo todos los papeles que encontró, los fue enrollando hasta formar una gran bola. Dividido con los pies en dos partes el campo en el que jugaban y con cuatro piedras hizo lo que se suponía eran dos puertas, una en cada campo. Los demás niños miraban con asombro sin entender nada.
Creó dos bandos, como en la guerra y explicó: - Uno de nosotros defenderá la puerta, mientras los demás atacaremos llevando la bola con los pies hasta llegar a la otra puerta donde nos esperará el defensor de la otra puerta, los demás guerreros del otro equipo intentarán quitarnos la bola y derrotar a nuestro defensor, quien logre meter más veces la bola en la puerta contraria, habrá ganado la batalla.
Y así fue como gracias a estos niños se inventó el fútbol, y gracias a ellos vibramos de emoción con nuestro equipo EL REAL ZARAGOZA y en nuestro campo LA ROMAREDA.
Tercer premio
HUGO CHUECA GARRIDO
8 años / Peña de Magallón
David y Sergio se conocieron con un añito y medio, en la guardería, donde empezaron a vivir juntos sus aventuras, sus juegos, sus travesuras, sus tardes de parques, sus primeros cumpleaños. A los cinco años, Sergio, se fue a vivir a un pueblecito cercano, tenía que dejar a su amigo David y a otros muchos, en su barrio. Pero siguieron en contacto, se llamaban por teléfono, se veían en los cumpleaños,… Nunca dejaron de saber el uno del otro.
Un día Sergio se enteró de que David estaba muy enfermo y de que sus papás necesitaban dinero para poder hacerse cargo de todos los gastos que suponía su enfermedad, y su tratamiento. Para Sergio fue un golpe muy duro, ya que, con sólo 8 años, no entendía que la recuperación de su amigo dependiera del dinero que tuvieran sus padres. Pasó mucho tiempo pensando en David, en como podía ayudarle. Después de pensar en muchas cosas, se le ocurrió que ambos tenían algo en común, su afición al Real Zaragoza, a jugar al fútbol, como pasaban tardes y tardes en el parque. Así que ahora todas sus ideas pasaban por el Real Zaragoza, algo que sabía que a David le iba a hacer mucha ilusión.
En el pueblo donde vivía Sergio, se acababa de fundar una peña Zaragocista, de la cual era socio él y toda su familia, así que lo primero que pensó fue en hablar con el presidente de la peña, contarle el problema y pensar en que se podía hacer, sabía que ellos le ayudarían. A Sergio se le ocurrió una gran idea, pediría a los “jefes” de la peña Zaragocista algún producto oficial del Real Zaragoza y haría boletos para sortearlos, sabía que todos los niños les dirían a sus padres que les compraran algún número para poder tener algo de su equipo, y así con el dinero que se ganara, podría ayudar a la recuperación y a los medicamentos de David. Y así fue, la Peña Zaragocista de su pueblo no le puso ninguna pega, al revés, todo fueron buenas intenciones por su parte, y consiguió una camiseta, un balón, una toalla, y una gorra de su equipo para hacer ese sorteo. Sergio fue el primero que se encargó de repartir talonarios entre sus familiares y amigos para que le ayudaran a vender todos los números que se habían hecho, y así conseguir ayudar a su amigo. Vendió en su colegio, en las tiendas, en los pueblos vecinos… recorrió muchos sitios hasta que no le quedó ni un solo número.
Gracias a la ayuda de Sergio, entre otras cosas, David consiguió curarse y ahora son dos amigos inseparables, aunque sigan viviendo en sitios diferentes, son los más fieles seguidores del Real Zaragoza, van a todos los partidos, lo saben todo de cada uno de sus jugadores, y lo que es mejor, David y Sergio saben que le deben mucho de lo que ahora tienen a su equipo, a su Real Zaragoza. Para ellos siempre serán sus héroes.