El Real Zaragoza logró este domingo su primera victoria a domicilio del curso 2026-27. Y lo hizo en un partido loco frente al Juventud Torremolinos, que pese a estar por debajo en el marcador prácticamente todo el choque, nunca tiró la toalla y apretó hasta el final.
Jaume Jardí se convirtió, desde la primera mitad, en el claro protagonista del duelo en El Pozuelo. El atacante catalán ofreció una exhibición de pegada y calidad de su pierna zurda. Primero, para adelantar a su equipo. Fue con algo de fortuna: disparo lejano que golpéo en un defensor, impactó en el palo y, finalmente, en la espalda del guardameta local para acabar en el 0-1.
A los dos minutos, un saque de esquina del propio Jardí acabó en el 0-2, obra de Diego González gracias a un remate cruzado en el primer palo. Y antes del descanso, el Torremolinos recortó distancias desde el punto de penalti.
Tras la reanudación, otra vez Jardí. En un libre directo desde 30 metros, la clavó por la escuadra haciendo el 1-3 y desatando el delirio en el Fondo Norte del estadio, copado por afición zaragocista. Y minutos después, asistiendo a Saidu para que éste saltara más que nadie y cabeceara a las mallas.
Parecía que el partido estaba resuelto con el 1-4, pero el cuadro local no se vino abajo y marcó dos goles seguidos antes de llegar al final del tiempo reglamentario. Victoria sufrida y de mucho valor para un Real Zaragoza que suma dos seguidas y recibirá el próximo domingo (20:30h) al FC Cartagena en Ibercaja Estadio.