La plantilla y cuerpo técnico del Real Zaragoza ha realizado en la tarde del lunes una ofrenda de flores a la Virgen del Pilar, gesto con el que ha querido agradecer a la patrona su "ayuda durante la temporada". El acto ha contado con la asistencia de numerosos aficionados, que han vitoreado a todos los integrantes del equipo aragonés.
El capitán del Real Zaragoza, Javier Paredes, se ha dirigido a la Virgen del Pilar reconociendo que durante la temporada "hemos tenido que aferrarnos con todas nuestras fuerzas a la fe, al trabajo, a la humildad, y salir adelante ante todo tipo de adversidades. Durante muchas semanas parecía imposible que pudiéramos lograr permanecer en Primera División". Asimismo, Paredes también ha comentado que el equipo se abrazó "a ese manto protector que en tantas y tantas ocasiones nos ha ofrecido la Virgen del Pilar y junto al empuje de nuestros aficionados, conseguimos hacer realidad lo que muy poco creíamos".
Los jugadores también han repartido bufandas con el lema "Sí se puede" entre los Infanticos del Pilar.
Tras el acto dentro de la Basílica, el entrenador del Real Zaragoza, Manuel Jiménez, ha cumplido su promesa de bailar una jota en la Plaza del Pilar, para lo que ha contado con la colaboración del grupo "Baluarte aragonés", jaleado por miles de aficionados, congregados en la plaza.