El Getafe Club de Fútbol apareció en las ligas regionales en el verano de 1983. Sus orígenes primigenios, no obstante, se hunden casi cuarenta años atrás. El germen del Getafe data de 1945, cuando el equipo se llamaba Club Getafe Deportivo. Comenzó a jugar también en la división regional, donde permaneció durante más de una década, mientras disputaba sus encuentros en los terrenos de Artillería.
En 1957, el club azulón consiguió el ascenso a Tercera División, categoría en la que se mantuvo durante veinte años (con la salvedad de las temporadas 1968-1969 y 1969-1970, cuando perdió la categoría). A las primeras de cambio pudo ascender a Segunda (la Segunda B no existía entonces), pero el Almería le apeó en el partido de permanencia. El Getafe era un humilde equipo de barrio que albergaba mucha ambición y ganas por seguir creciendo.
Rumbo a Segunda
Fruto del coraje y la fuerza del club madrileño, el esperado ascenso a Segunda División terminó por hacerse realidad. Además, desde el año 1970, el Getafe contaba con un nuevo campo en propiedad: el estadio de Las Margaritas. Los aficionados presenciaron allí, seis años más tarde, el ascenso a la categoría de plata del fútbol español. Entonces, los azulones derrotaron en la promoción de ascenso al Recreativo de Huelva.
Durante seis años, el Club Getafe Deportivo se mantuvo en Segunda División. Tras este periodo, llegó el descenso. Regresó a la Tercera División al final de la temporada 1981-1982, y de allí, cayó a la división regional. La primera etapa del “Geta” había terminado.
Refundación
En 1983, el Getafe resurgió de sus cenizas. Apareció en Regional con la nomenclatura actual: Getafe Club de Fútbol, y en tres años, alcanzó la Segunda División B (una categoría que ya contaba con cinco años).
La afición volvía a recuperar la ilusión y las esperanzas que había depositado en su equipo años atrás. El Getafe jugaba muy cómodo en Segunda B, si bien los playoffs de ascenso fueron su asignatura pendiente durante seis años. Por fin, en 1994, las eliminatorias se decantaron a favor del conjunto madrileño, que volvió a la división de plata casi quince años después.
La antesala de las estrellas
El “Geta” comprobó en seguida la exigencia de la Segunda División, ya que en dos cursos estaba de regreso en Segunda B. A pesar de que volvió a subir en poco tiempo, seguía sin conseguir la estabilidad deseada. Salvó los muebles en el año 1999, pues pese a concluir en el puesto diecinueve, eludió el descenso. Fue toda una carambola, propiciada por el descenso administrativo del Mérida y la pérdida de categoría del Atlético de Madrid B, al descender a Segunda el primer equipo. Pero ya no tuvo tanta suerte al año siguiente, cuando bajó de división. Entretanto, los aficionados disfrutaban de un estadio nuevo: el Coliseum Alfonso Pérez, actual campo del club azulón; inaugurado en 1998.
Lavado de cara
Consumado un nuevo descenso, las esperanzas por alcanzar la máxima categoría se desvanecían.
Para evitar que el Getafe se viera envuelto en un bucle de ascensos y descensos, se hacía cada vez más necesario un empujón económico.
La inversión realizada a partir de entonces por el equipo madrileño supuso un importante acicate para impulsarse hacia Primera División. Rápidamente el “Geta” subió a Segunda, y en dos magníficos años, la división de oro del fútbol español era una realidad. Los aficionados ya no necesitaban soñar con Primera; la habían alcanzado.
Nuevos tiempos
Desde que ascendió a Primera División, en el año 2004, el Getafe se ha forjado una posición en la máxima categoría futbolística sin apenas hacer ruido. Encadena seis años consecutivos jugando en Primera, con muy buenos resultados. La pasada campaña (2009-2010), el “Geta” consiguió la mejor clasificación liguera de su historia. El conjunto madrileño terminó la temporada en sexta posición, con 58 puntos.
A lo largo de estas temporadas, la afición azulona ha podido deleitarse con el juego de Soldado, Paunovic, De la Red, Parejo, Granero, Pedro León, Pernía, Güiza, el mundialista Albiol… Incluso han visto pasar por el Coliseum Alfonso Pérez a los delanteros del Real Zaragoza Braulio y Uche (que conformaron una dupla letal), el lateral izquierdo Javier Paredes y a su capitán, Gabi. El centrocampista blanquillo disputó la campaña 2004-2005 en tierras madrileñas. Por allí también han pasado entrenadores como Sánchez Flores, Schuster, Laudrup o Víctor Muñoz. Este último, natural de Zaragoza, ya jugó y entrenó al equipo de su ciudad. El Getafe, además, cuenta con un trofeo Zamora en sus vitrinas: el correspondiente al “Pato” Abbondanzieri de la temporada 2006-2007.
A un paso de la gloria
Al tiempo que el Getafe buscaba afianzarse en Primera División, no descuidaba sus opciones en la Copa del Rey. Nunca antes había alcanzado una final copera, hasta que en el año 2007 obró la hazaña. Después de eliminar al Barcelona en la semifinal, accedió a la final, donde le esperaba el Sevilla. Los andaluces, que atravesaban el momento más dorado de su historia, privaron al Getafe de la gloria copera. Sin embargo, la final dejó un sabor agridulce: la clasificación del Sevilla para la Liga de Campeones permitió al “Geta” disputar, por primera vez en su historia, una competición europea: la Copa de la UEFA (hoy llamada Liga Europa).
La temporada 2007-2008 terminó de relanzar al Getafe en el panorama futbolístico. Logró mantenerse en Liga
y volvió a llegar a la final de la Copa del Rey. Pero de nuevo quedó lastrado por su rival, el Valencia. No obstante, dicha campaña se guardará a buen cobijo en la memoria de los aficionados azulones y, a grandes rasgos, del fútbol español. Y es que, mientras tanto, el Getafe disputaba la Liga Europa. Después de una sufrida fase de grupos y eliminatorias, los madrileños se plantaron en los cuartos de final. Enfrente, el todopoderoso Bayern de Múnich alemán. El mejor Getafe de la historia estuvo a punto de eliminar a los alemanes, pero un cruel gol del Bayern en el último minuto de la prórroga mandó a casa a los azulones.
El Getafe en la actualidad
El club madrileño ha visto cómo se ha atenuado la brillante luz de éxitos de los años precedentes. Aun así, el Getafe no deja de escribir su historia. Merced a una sensacional campaña en la que concluyó sexto, los azulones han vuelto a Europa. Aunque, en esta ocasión, la suerte no se ha aliado con ellos, que no han logrado superar la fase de grupos.
El reto del Getafe Club de Fútbol pasa por lograr la permanencia. Sin posibilidades en la Copa, los aficionados se remiten al buen hacer de su entrenador, Míchel, y a la pegada de sus últimas incorporaciones: los exzaragocistas Arizmendi y Colunga. Con la emoción por bandera, el “Geta” luchará por mantenerse con dignidad e ilusión en la categoría de oro del fútbol español.