El Villarreal Club de Fútbol nació un diez de marzo de 1923, como heredero del Club Atlético Foghetecaz Villarreal. El Foghetecaz había sido el primer club de fútbol de la localidad castellonense de Villarreal hasta la fundación del propio Villarreal Club de Fútbol.
El conjunto amarillo es uno de los pocos equipos de fútbol en España que lleva jugando en el mismo estadio desde sus orígenes. En junio de 1923 se inauguró el Madrigal, el único e histórico campo de fútbol que ha visto crecer al Villarreal.
El “submarino amarillo” comenzó su andadura por el fútbol en la liga regional, lugar que no abandonó hasta 1956. Treinta y tres temporadas, interrumpidas por la Guerra Civil, en donde solo hubo dos opciones de ascenso. En la campaña 1934-1935 el Cartagena arrebató el ascenso al Villarreal. Y un año después, las posibilidades se vieron truncadas por el estallido de la guerra.
En Tercera División
El club disputó la temporada 1956-1957 en una división más exigente. Después de dejar atrás la Segunda Regional y la Primera Regional, la Tercera División esperaba al Villarreal.
Cinco años después, el Villarreal estaba de regreso por las divisiones regionales. Tal periplo duró hasta 1967, año en que consumó su segundo ascenso a Tercera.
En aquella ocasión, los amarillos llegaron mejor preparados. En tres años, no solo mantuvieron sin problemas la categoría, sino que consiguieron auparse hasta la Segunda División.
Espejismo
Al igual que sucedió con su primera andadura en Tercera División, el Villarreal experimentó la dureza de la nueva categoría y no pudo mantenerse en Segunda más de dos temporadas. El ascenso había sido solo un espejismo: esperaban dieciséis años en Tercera.
Los aficionados hicieron gala de paciencia para tratar de hacer emerger a un submarino que no lograba emerger. A lo largo de las dieciséis temporadas, los amarillos llegaron incluso a descender de nuevo a Regional. El final de los 80 y la década de los 90 iban a deparar mejor fortuna al Villarreal…
La luz al final del túnel
Luego de una larga penitencia por Tercera División, se presentó el ascenso a la categoría de bronce del fútbol español: la recién estrenada Segunda División B. La nueva división esperaba al club de Villarreal, que a punto estuvo de dar la campanada a las primeras de cambio. Se quedó a las puertas del ascenso al terminar en segunda posición en la temporada 1987-1988. El esfuerzo de aquella campaña y de la posterior (el Villarreal acabó cuarto) pasaron factura en la temporada 1989-1990. Entonces descendió de nuevo a Tercera.
Al año había ascendido con tanta fuerza que, a la temporada siguiente, consiguió otro ascenso. Esta vez se alcanzó la categoría de plata del fútbol español: el Villarreal estaba en Segunda veinte años después de su primera promoción.
La escalada continúa
A principios de los 90, el Villarreal ya se había constituido como un conjunto sólido y firme, de tal manera que ya no iba a volver a pisar la Segunda División B ni la Tercera. Establecidos en la división de plata, tan solo era cuestión de tiempo que los amarillos se aferraran al tren de la Primera División.
Después de superar cinco temporadas con aceptables resultados, el Villarreal hizo los méritos suficientes para terminar en cuarta posición. Era el año 1998, y el “submarino” se jugaba el ascenso a doble partido contra el Compostela. Un solitario gol del Villarreal le dio el pase a la liga de las estrellas por primera vez en su historia.
Milenio de Primera
La primera temporada en la máxima categoría del fútbol español no fue sencilla. Pese a realizar una buena primera vuelta, la falta de experiencia en la división de oro fue un pesado lastre para el equipo de Villarreal. Bajó a Segunda, pero subió inmediatamente al año siguiente.
El Villarreal inauguró el nuevo milenio deportivo con un ascenso a Primera División, categoría que no ha abandonado desde entonces. La afición del conjunto amarillo jamás pudo imaginar lo que iba a acontecer a su equipo en la primera década del siglo XXI.
Europa no es solo un sueño
Asentado en Primera, el club de Villarreal se dispuso a dar un importante salto de calidad, a fin de aspirar a objetivos mayores. Por ello, el club
se encargó de que vistieran la camiseta amarilla jugadores de la talla de Gonzalo Rodríguez, Sorín, Arruabarrena, Palermo, Riquelme o Forlán (pichichi de la temporada 2004-2005). En el banquillo se sentaba el entrenador chileno Manuel Pellegrini.
Con este plantel, el Villarreal concluyó en tercera posición la campaña 2004-2005, lo que le permitió acceder a la disputa de la Liga de Campeones. El equipo amarillo fue superado por el Arsenal en semifinales, después de haber derrotado al Inter de Milán en cuartos de final. Un penalti errado por Riquelme en el último minuto de la eliminatoria pudo haber cambiado la historia del Villarreal.
Entre los cinco primeros
A pesar del jarro de agua fría que supuso la eliminación europea, el Villarreal no cambió de filosofía. Siguió rodeándose de grandes profesionales, tales como Marcos Senna, Santi Cazorla -hombres con dilatada experiencia internacional-, el que luego sería campeón del mundo Capdevila o el exzaragocista Cani.
Con una plantilla de semejante calidad, el Villarreal ha acostumbrado al fútbol español a presenciar buen juego, toque y pegada en cada uno de sus encuentros. Por ello, no es de extrañar
que, en las últimas seis temporadas, haya concluido entre los cinco primeros equipos en cuatro ocasiones. El histórico Madrigal se ha convertido en un fortín para el Villarreal.
El Villarreal en la actualidad
Hoy, por su parte, el conjunto del levante ha visto reducido su presupuesto, lo que no ha impedido que en el conjunto amarillo despunten jugadores de gran calidad. Diego López, Bruno Soriano, Borja Valero, Rossi y Nilmar conforman el armazón del nuevo Villarreal. Además, el club levantino cuenta con un nuevo estilete defensivo: el talismán de “la Roja” y campeón del mundo y de Europa, Carlos Marchena.
El resto de la nómina lo conforman jugadores del filial, capitaneados por un hombre de la casa: Juan Carlos Garrido. El Villarreal se encomendará a una de las mejores canteras de la Liga española, cuyo segundo equipo se ha establecido en la Segunda División. Los amarillos son, además, todo un ejemplo de educación futbolística en las jóvenes promesas.
La filosofía del Villarreal le ha llevado muy alto en muy poco tiempo. En esta temporada, el “submarino amarillo” apunta a podio liguero, si bien tiene tres complicados rivales por delante. En Europa, tan solo necesita un punto más de suerte. En las últimas temporadas ha accedido dos veces a la Liga de Campeones y tres a la Liga Europa.