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Primer equipo
Nuestro rival de esta jornada: Sevilla Fútbol Club

El Sevilla Fútbol Club se fundó en el año 1905 como una asociación deportiva con cabida a “todos los hombres de cualquier nivel social, ideas religiosas o políticas”. El autor de la frase, emblema del club sevillista, fue su primer presidente, José Luis Gallegos.

El primer partido oficial del Sevilla data del 30 de enero de 1909, con el Recreativo de Huelva como rival. Al igual que la gran mayoría de clubes, el Sevilla tampoco contó con estadio propio en sus primeros años de vida. No fue hasta 1913 cuando se inauguró el Campo del Mercantil. El nuevo estadio dejaba atrás las primeras experiencias futbolísticas del Sevilla en el Prado de San Sebastián. La estancia en El Mercantil duró hasta 1918, cuando el club hispalense se mudó al campo de la Reina Victoria.

Debut en Liga

La creación de la Liga española en verano de 1928 situó al Sevilla a la cabeza del grupo de Segunda División. Para conformar este grupo, el Sevilla hubo de disputar un doble partido contra el Racing de Santander, quien venció y se estableció como el último equipo de Primera, dejando al Sevilla en Segunda División. La historia se repitió al final de temporada cuando el colista de Primera, el propio Racing, volvió a vencer al líder de Segunda, el Sevilla, en el partido de promoción por el ascenso.

Los hispalenses lucharon durante seis temporadas por subir a Primera División, logro que se culminó en la campaña 1933-1934.

Sevilla de copas

Recién ascendido de la división de plata del fútbol español, el Sevilla alcanzó en la temporada 1934-1935 su primera final copera. Delante se encontró al Sabadell. Los hispalenses se hicieron con la victoria por tres goles a cero, y por ende, con el primer título de su historia.

El éxtasis copero se repitió en la temporada 1938-1939. En aquella ocasión el equipo andaluz fue verdugo del Racing de Ferrol, escuadra a la que endosó un seis a dos en la final de la Copa. La temporada siguiente la protagonista fue la Liga, donde los sevillistas acabaron a un solo punto de distancia del campeón, el Atlético Aviación.

Por fin, en la temporada 1945-1946, los hinchas de Nervión pudieron disfrutar del ansiado título de Liga, el único que el Sevilla luce en sus vitrinas. Dos campañas después, llegó la tercera Copa española del equipo hispalense. Con la victoria frente al Celta, el Sevilla había ganado las tres finales que había disputado hasta la fecha.

Descenso

Después de los triunfos cosechados en las décadas de los 30 y 40, la luz del éxito sevillista comenzó a apagarse. Los hispalenses disputaron solo dos finales coperas en 1955 y 1962. En estas ocasiones, los triunfos se los llevaron el Athletic y el Real Madrid, respectivamente. De nada sirvió el fichaje de un delantero que había militado en el Real Madrid y que, a la postre, se iba a convertir en uno de los Cinco Magníficos: Canario. El astro brasileño disputó en el club andaluz la temporada 1962-1963, justo antes de desembarcar y triunfar en el Real Zaragoza.

A partir de ahí, el Sevilla encadenó casi veinte años sin saborear las mieles del éxito. La regularidad en Primera se quebró en la temporada 1967-1968. El Sevilla jugó con fuego y lo pagó con la pérdida de la categoría. Después, ascenso directo; tres años en la división de oro y vuelta a los infiernos. El club hispalense no acababa de carburar, y tardó otros tres años en regresar a la máxima competición.

Dos décadas sin sobresaltos

A pesar de que el club de Nervión consiguió ascender a Primera y asentarse en la categoría, se mantuvo sin grandes sobresaltos durante dos décadas en la elite del fútbol español. Tan solo se salva la temporada 1981-1982, año importante para el Sevilla: logró clasificarse por primera vez en su historia para la competición europea.

A finales de los 80, el Sevilla parecía vislumbrar la luz al final del túnel. Las figuras de Hugo Sánchez y Diego Armando Maradona imprimieron la dosis de calidad que tanto necesitaba el Sevilla. Ya en 1995, Luis Aragonés asumió la tutela del club de Nervión, y logró una nueva clasificación europea. Por entonces, otro jugador más tarde ligado al Real Zaragoza jugaba en Nervión: Soler. Sin embargo, nadie podía presagiar lo que iba a acontecer al año siguiente…

Cuando parecía que el Sevilla volvía a ser aquel equipo ganador de títulos, una campaña horrorosa lo dejó, para asombro de todos, en última posición. La penitencia en Segunda duró dos temporadas, que en rigor fueron tres, pues el Sevilla volvió a perder la categoría a las primeras de cambio. Después de dos descensos en tres años, los hispalenses regresaron a Primera División. Pero lo hacían con un enorme impedimento: una situación económica que rozaba la ruina.

El resurgimiento

Con unas arcas al borde de la bancarrota, el club de Nervión no tuvo más remedio que vender a sus estrellas (Juan Carlos, Marchena, Tsartas, Jesuli…) y apostar por la calidad de su cantera. El exportero y delegado del equipo “Monchi” asumió la dirección deportiva, y el sevillano Joaquín Caparrós, los banquillos. En la presidencia quedaba José María Del Nido.

A partir de entonces, el club tiró de jugadores de escaso renombre pero con un enorme potencial y espíritu de equipo. Darío Silva, Julio Baptista y Dani Alves son ejemplos de ello. También, los otrora blanquillos Marcos Vales (artífice de la Copa de 1999) y el maño Pablo Alfaro (zaragozano y zaragocista desde la cantera). La fórmula dio un excepcional resultado, y poco a poco, se recuperaron las maltrechas arcas del equipo sevillista.

Supersevilla

El espíritu y la casta hispalenses habían regresado, y el equipo peleaba por la consecución de títulos y por disputar competiciones continentales. En la temporada 2005-2006 las intenciones se tradujeron en resultados, y en consecuencia, arribó el primer título europeo del Sevilla: la Copa de la UEFA (actual Liga Europa). Venció al Middlesbrough inglés por cuatro a cero. En el verano de 2006 accedió a la disputa de la Supercopa de Europa, que conquistó frente al Barcelona, ganador de la Liga de Campeones. Consiguió así el primer doblete de su historia.

El Sevilla de Juande Ramos, Palop, Navas, Luis Fabiano y Kanouté(entre otros) se lanzó a repetir éxitos una temporada después, en la 2006-2007. Sin duda, esta ha sido la mejor campaña del club de Nervión, ya que consiguió alzarse con el triplete: Copa y Supercopa españolas y Copa de la UEFA. Fue la temporada de ensueño para los aficionados del equipo andaluz, que incluso se vieron como firmes candidatos al título liguero.

El año pasado, el Sevilla conquistó su último título hasta la fecha. Fue una Copa española que ganó al Atlético de Madrid por dos goles a cero. Salta a la vista que el Sevilla acertó con el revulsivo que infirió a su equipo. El estilo de juego fresco y de calidad de sus jugadores, hoy dirigidos por Gregorio Manzano, promete recuperar la sed de triunfos que viene caracterizando al conjunto hispalense.