Skip to main content
Primer equipo
Nuestro rival de esta jornada: Levante Unión Deportiva

El Levante vino al mundo un siete de septiembre de 1909, cuando se creó la Federación Regional de Clubes de Football en Valencia. Esta federación aunaba los principales clubes de fútbol del levante: El Valencia (que fue refundado en 1919), el España, el RatPenat y el Levante Fútbol Club.

Sin embargo, el actual Levante Unión Deportiva debe su origen a la fusión entre el Levante primigenio y otro equipo de Valencia: el Gimnástico. El motivo de esta unión vino propiciado por las numerosas bajas provocadas por la Guerra Civil. No obstante, el nombre de Levante Unión Deportiva no llegó hasta el año 1941. Hasta entonces, el club se denominó, popularmente, “UdeLage” (siglas de Unión Deportiva Levante y Gimnástico: UDLG).

El primer campo del Levante fue el histórico estadio de El Vallejo. La hinchada acudió a él durante 43 años: de 1925 a 1968. En el año 1969, el Levante inauguró su estadio actual: el Ciudad de Valencia.

Años 40

La década de los 40 estuvo plagada de altibajos para el Levante. En la temporada 1940-1941 los granotas alcanzaron su mejor clasificación copera: los cuartos de final. No obstante, un año después perdió la categoría en Segunda División y cayó a la liga regional. Curiosamente, en aquella temporada que costó el descenso al Levante, el Real Zaragoza subió a Primera División. Ambos jugaban en el mismo grupo de la categoría de plata.

Cinco años después, el Levante volvió a Segunda, donde se estableció durante seis temporadas antes de volver a descender. Poco a poco, el Levante se ganó el apelativo de “equipo ascensor”. Nunca ha permanecido durante más de siete años en la misma categoría -sucedió solo entre 1956 y 1963-. Aunque en aquella ocasión, el ascensor marchaba hacia arriba…

Arriba y abajo

El Levante tomó el camino a Primera División en el año 1963. La temporada 1963-1964, la primera en la máxima categoría, se saldó con la mejor clasificación liguera del Levante hasta ahora. Los granotas la concluyeron en décima posición.

Pero no fue más que un espejismo, pese a que se alcanzaron sublimes victorias (en la memoria de la afición quedará el cinco a uno endosado al Barcelona, que concluiría segundo). El ascensor seguía en marcha y hacia abajo. En dos años volvió a la categoría de plata, y en otros tres, estaba de camino a Tercera.

Johan Cruyff

El Levante quería cortar de raíz la fama de conjunto ascensor que se había forjado durante años. Para ello, después de lograr el ascenso a Segunda en 1975, los granotas buscaron una vía de escape a su histórica dinámica. Y qué mejor forma de hacerlo que con un amistoso contra la selección de Brasil. Pero la idea no funcionó, a pesar del gran espectáculo que la “Canarinha” brindó a los aficionados. Al final de temporada, los levantinistas volvían a la cola de la clasificación.

En 1977 el Levante fue uno de los clubes que inauguró la Segunda Divisón B, después de ocupar la decimoctava posición en Segunda. Sin embargo, los granotas lograron dejar la categoría, rumbo a Segunda, solo un par de años después.

En 1981, un Levante de regreso por Segunda se hizo con los servicios del mismísimo Johan Cruyff. El astro, que debía aupar a los granotas hasta la máxima categoría del fútbol español, no era el que había deslumbrado al fútbol mundial en la década anterior, componente de la Naranja mecánica y del Ajax y el Barcelona. Las cosas no salieron como estaban previstas.

Años 90

El Levante enfiló la década de los 90 en un clima de continuas subidas y bajadas. Testigo de ello fue Eugenio Vitaller. El portero aragonés, que jugó ocho años en el Real Zaragoza (con la Copa de 1986 en su palmarés), permaneció en el Levante de 1989 a 1991. No sería el único zaragocista en aquel vestuario, ya que coincidiría, entre otros, con los también aragoneses Abad, Latapia o Blesa.

A mitad de década Juande Ramos pilotaría la nave granota, que a pesar de quedar en primera posición de su grupo en Segunda B, no alcanzaría el pasaporte para disputar la temporada siguiente la categoría de plata. El ascenso llegaría un año después.

En 1998, el Levante apostó por otro viejo conocido de la afición zaragocista para ascender a Segunda: el veterano Paco Salillas. El ex jugador del Real Zaragoza, nacido en Alagón, no solo consiguió el objetivo, sino que se alzó con el título de pichichi de Segunda en la temporada siguiente.

Consolidación

El famoso ascensor levantinista se fue deteniendo poco a poco conforme arribaba el nuevo milenio. Un nuevo revulsivo se quiso inferir en la plantilla con los fichajes de Amato y Mijatovic. Sin embargo, como ya ocurriera con Cruyff unos años antes, estas incorporaciones no obtuvieron los resultados esperados. El Levante continuaba lejos de Primera División, aunque ya había presentado sus credenciales para el soñado ascenso, que se lograría en la temporada 2003-2004.

Con Manolo Preciado como técnico, el Levante cuajó una excelente campaña que culminó con el liderato de la Segunda División, y por ende, con el ascenso a la división de oro del fútbol español, cuarenta años después de su última presencia. La nueva aventura, dirigida por Bernd Schuster, iba a durar solo un año. Fue una extraña campaña. El equipo levantinista cuajó un magnífico comienzo de temporada: el primer tercio de la competición lo concluyó con números de UEFA. El resto del curso futbolístico, sin embargo, fue nefasto. Apenas ganó tres partidos y lo pagó con el descenso. Aunque en 2006, el Levante estaba de regreso otra vez por Primera.

La vuelta de los granotas a Primera División estuvo marcada por el fichaje de Salva Ballesta, quien fue pichichi con el Racing de Santander en 2000. El Levante se salvó en 2006, pero no consiguió mantenerse en la competición dos temporadas consecutivas.

Vínculos zaragocistas

Además de los mencionados ya mencionados, por el Levante U. D. han desfilado varios jugadores relacionados con el Real Zaragoza. Sergio García, campeón de Europa, defendió la camiseta granota en la temporada 2004-2005, antes de desembarcar en el Real Zaragoza.

Los brasileños Álvaro Maior y Savio Bortolini arribaron al Levante después de haber dejado un grato recuerdo en la afición del Real Zaragoza. El canterano Jorge Pina, ahora en el Albacete, jugó en el Ciudad de Valencia de 2008 a 2010. Hoy, la banda izquierda la defiende otro futbolista con pasado blanquillo: Juan Francisco García, “Juanfran”.

Este vínculo entre el Real Zaragoza y el Levante no solo se ha compartido en el campo. En el banquillo, Luis Costa también dirigió al conjunto granota. Sucedió durante los últimos meses de la temporada 1991-1992.

El Levante hoy

El Levante ha regresado a Primera División, categoría en la que ha logrado la permanencia. Los levantinos se aferran a una nueva filosofía, que apuesta por una plantilla joven y con ganas de realizar un fútbol fresco y de calidad. Con esta hoja de ruta ha completado una estupenda segunda vuelta que les ha hecho merecedores, por derecho propio, de continuar en la Liga de las Estrellas.