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Primer equipo
La devoción de cuatro generaciones zaragocistas

El calor de una tradición produce un vínculo especial. Son aquellos momentos cotidianos los que quedan marcados para siempre. La primera bici, el primer beso o el momento en el que te llevan por primera vez al fútbol. La Romareda ha sido ese punto de partida para decenas de miles de aficionados que entraron por primera vez y ya no salieron. Como las cuatro generaciones de zaragocista que la pasada jornada se dieron cita en el feudo blanquillo para presenciar el vibrante encuentro ante el Extremadura. 

Este linaje blanquillo ha transmitido con pasión su fidelidad al Real Zaragagoza, como tantas otras generaciones zaragocistas. Es la devoción de los Gimeno. Facundo, el abuelo, le contagió esta lealtad su hijo José Antonio, este a su hijo José y, el último eslabón de la familia, Lorien, ya luce sus colores con orgullo con apenas dos años. Cada uno de ellos ha estado sumergido en un periodo distinto del club. Desde los años embrionarios de Torrero, pasando por 'Los Magníficos',  'Los Zaraguayos' y la Copa del Rey del 1986 hasta la Recopa en París o los descensos a Segunda. Todo forma parte de las experiencias como zaragocista; tanto lo bueno y como lo malo.

Sin embargo, aquel momento entrañable que vivieron en La Romareda en la antesala al encuentro de Liga se culminó con un encuentro de Liga 1|2|3. Tanto Facundo como Loriel, abuelo y nieto, no habían pisado todavía La Romareda. Uno por haber permanecido casi toda su vida trabajando en su pueblo, el otro por su temprana edad. Los cuatro vivieron con intensidad el encuentro que disputó el Real Zaragoza frente al Extremadura, en el que el conjunto de Víctor Fernández logró un triunfo que agasajó a todo el zaragocismo.

Fue su primera vez en La Romareda. En un partido de lucha, empuje y, sobre todo, con buen fútbol. Con remontada de un tanto visitante, superando la adversidad, una lección vital de lo que supone ser zaragocista. Será un día que esta generación de fieles seguidores del león guardarán con cariño para enseñar a los futuros descendiente de los Gimeno. Herederos de este sentimiento blanquillo.