En el encuentro disputado en La Romareda frente al Real Oviedo, el conjunto aragonéslogró una contundencia, tanto en el área propia como en la contraria, que desembocó en una victoria por dos goles a cero ante uno de los equipos en mejor estado de forma de la categoría.
El Real Zaragoza remató hasta en 19 ocasiones el marco defendido por Nereo Champagne, volviendo a demostrar el potencial ofensivo del equipo y la capacidad para generar, unas virtudes que se están haciendo habituales en el juego zaragocista, especialmente en las citas en casa.
Además, los blanquillos anotaron de nuevo dos goles en un partido con Víctor Fernández al mando, de la misma manera que ante el Extremadura, el Sporting de Gijón y el Rayo Majadahonda. Un dato que evidencia la idea futbolística del técnico zaragozano, que incide en la ambición por ganar y en atacar con valentía la meta rival.
Frente al Oviedo también se vivió algo nueva en esta tercera etapa de Fernández en el banquillo, pues el Real Zaragoza se adelantó en el marcador, haciendo valer dicha ventaja para obtener el triunfo.
Por otro lado, en la parcela defensiva, el conjunto aragonés dejó la portería a cero por primera vez con Víctor Fernández, y lo hizo ante un adversario que había marcado en sus últimos tres duelos. Solo cinco remates del Oviedo en los noventa minutos de encuentro ensalzaron el trabajo en labores defensivas de los jugadores de un Real Zaragoza que consiguió cumplir una de las premisas de su técnico: dominar las áreas.