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Primer equipo
La afición vuelve a saltar este domingo a La Romareda

Mantener la impecable línea en La Romareda. Es el reto y la ambición del Real Zaragoza en la antesala de su penúltimo partido de Liga regular en casa, en la tarde de este domingo, ante el Albacete. El conjunto blanquillo se encomienda al ambiente del estadio municipal para intentar sacar adelante un compromiso que le consolide en los puestos de privilegio.

El Real Zaragoza volverá a sentir el calor de hogar. Los aficionados transmiten al equipo la ilusión por seguir progresando en el tramo final de la temporada y la plantilla encontrará, desde su misma llegada al campo, el respaldo de un zaragocismo volcado.

Lo solicitó el entrenador, Natxo González, durante su tradicional comparecencia ante los medios el viernes: “Necesitamos a todos”. Porque solo juntos será posible llegar hasta la orilla. Y la afición ya ha asumido su comprimiso.

Al amparo de su parroquia, afronta una tarea de nuevo comprometida. El Albacete ha dado muestras a lo largo de la temporada de su solidez y buen juego y afronta la cita también con la ambición de puntuar. 

Pero el Real Zaragoza necesita seguir manteniendo la garantía de un estadio en el que solo el Sevilla Atlético ha sido capaz de cosechar en esta segunda vuelta. La seguridad con la que el equipo se desenvuelve en casa es fruto del respaldo de una afición comprometida, que hace temblar el estadio, en una imagen que ni siquiera los futbolistas, agradecidos, son capaces de explicar con palabras.

La afición vuelve a saltar al terreno de juego. Este domingo, desde las 18:00, ante el Albacete, el Real Zaragoza siente el empuje de los suyos y el embrujo de La Romareda.  ¡¡A ganar!!