El conjunto aragonés mantendrá la próxima campaña el modo de vida y la actividad que tan buenos resultados dieron el curso anterior, y los jugadores del primer equipo seguirán las mismas directrices forjadas esta última temporada. La iniciativa pretende ordenar el plan de trabajo y fomentar la unidad entre los jugadores.
Una rutina que comenzará con los futbolistas desayunando juntos en la Ciudad Deportiva, inmersos en un ambiente de convivencia y diálogo que fomenta las relaciones personales entre los integrantes del primer equipo y la adaptación de los nuevos fichajes.
Tras el desayuno, los jugadores cumplirán con sus planes de trabajo específicos en el gimnasio y recibirán el trato de los fisios antes de entrenar bajo las órdenes de Imanol Idiakez y su cuerpo técnico.
Tras la sesión, cada futbolista continuará con su rutina específica antes de acabar la sesión con la comida.
Un modo de vida construido para fortalecer el grupo humano y futbolístico, fundamental en la posterior consecución de resultados positivos y, sobre todo, en la unión en los momentos de flaqueza.