El gran reto manifestado por el técnico del Real Zaragoza Juan Ignacio Martínez era recuperar la fortaleza de La Romareda, garantizar el valor del estadio municipal como refugio sobre el que asentar los logros deportivos de la formación blanquilla.
El prestigio del feudo zaragocista se ha consolidado en el último tramo competitivo. En lo que va de año, en lo que llevamos disputados de segunda vuelta del Campeonato, el Real Zaragoza ha cosechado cuatro victorias y tres empates en su terreno de juego; y los cuatro triunfos en los últimos cinco partidos-13 puntos de 15 posibles-, lo que contribuye a enmarcar la solidez del equipo en su propio terreno de juego.
El Real Zaragoza comenzó el año con dos empates, ante Valladolid y Málaga, antes de imponerse de forma consecutiva a Las Palmas (2-1), Almería (2-0) y Fuenlabrada (2-1). La escuadra zaragocista empató ante el Amorebieta (1-1) y volvió a consolidarse con un triunfo ante el Girona (1-0).
El respaldo de una afición entregada, convertida en espíritu fundamental del equipo, se ha convertido en una cuestión decisiva para la buena línea de juego y resultados del equipo. La garantía de su impulso ha sido reconocida en numerosas ocasiones tanto por el técnico Juan Ignacio Martínez, como por los futbolistas blanquillos.
La fidelidad de los aficionados ha convertido al estadio de La Romareda, a pesar de las complicaciones de horarios y las retransmisiones televisivas, en uno de los escenarios de referencia de todo el fútbol español, tanto en Primera como en Segunda División.