-Se acaba el mercado de fichajes de verano con un buen número de incorporaciones, ¿cómo valora la confección del equipo?
Nos ha quedado una plantilla compensada; tenemos dos jugadores por puesto con un nivel más que aceptable para la categoría y el equipo queda muy equilibrado. No va a ser fácil jugar para cada uno de ellos en todas las demarcaciones, debido a la competencia.
-¿Ha encontrado el equilibrio en las distintas facetas del juego? ¿Le preocupa alguna demarcación?
En líneas generales, en todos los sitios estamos bastante bien y no hay una posición que sea más débil. Sobre todo en ataque, la velocidad es muy importante y en eso somos muy fuertes.
-La salida de importantes piezas en ataque obligaba a concentrar esfuerzos en la zona de vanguardia. El Real Zaragoza ha mostrado tanto en pretemporada como en el arranque liguero que no ha perdido gol.
Eso lo veremos cuando acabe la temporada. Es difícil alcanzar las cifras que tuvimos el año pasado. La gente de arriba estuvo a un nivel muy alto: tanto en banda, como los mediapuntas, como los hombres de arriba tuvieron mucho gol y es muy difícil que se repita una situación tan favorable. Pero creo que la gente que ha venido está con muchas ganas, está trabajando muy bien, viendo puerta también con relativa facilidad y lo que espero es que esto siga de esta manera. No sé si nos hará falta tener un delantero de veintitantos goles, pero creo que con Ángel y Ortuño vamos a estar en ese aspecto muy bien cubiertos.
-Hay también capacidad de lograr consistencia en la zona defensiva.
El equipo ha mejorado también en esa faceta. Creo que le estamos dando mucha importancia, trabajándolo bien, sabiendo que en Segunda gran parte del éxito pasa por no encajar goles. Y nosotros, sobre todo con la gente que tenemos en el último cuarto de campo, vamos a hacer daño siempre. Así que si somos capaces de dejar bastantes días la puerta a cero, tendremos mucha parte del éxito conseguido.
-Se ha creado un bloque que muestra su capacidad de jugar a fútbol, de brindar buen juego. Es una ruta distinta en una categoría como la Segunda División.
Siempre he pensado que el equipo que hace bien las cosas, que no es sólo jugar bien al fútbol, sino tomar buenas decisiones, tiene mucho ganado; tiene muchas más opciones de sacar un partido adelante. El equipo está haciendo las cosas bastante bien, defendiendo bien, atacando con gente. Tiene alegría en el campo, con momentos de fútbol muy bueno y otros en los que toca defender porque el contrario tiene la pelota. Y también lo estamos haciendo muy bien, con un centro del campo trabajando en el aspecto defensivo. Eso nos da una consistencia que tal vez el año pasado nos costó encontrar. Es verdad que el equipo hizo mucho gol, pero también encajaba muchos tantos y, a veces, nos costaban muy caro.
-Ha ido viendo cómo se diseñaban las plantillas de los otros equipos. Aunque la Liga está marcada por muchos factores, ¿quiénes cree que son más temibles?
Los equipos que más se han reforzado y que creemos que van a estar peleando por el mismo objetivo que nosotros pueden ser Almería, Valladolid, Oviedo o Córdoba; el Leganés, también; e imagino que el Girona intentará mantener la dinámica del año pasado. Además, siempre hay alguna sorpresa que no te esperas y que se mete en la zona bonita y la inercia les ayuda mucho.
-¿Cree que después de la experiencia de la temporada pasada el zaragocismo –todo el zaragocismo- está más preparado para afrontar una campaña de nuevo larguísima?
Lo bueno de la temporada anterior fue lograr unir al público con su equipo. La gente empezó fría, a la expectativa y el equipo consiguió ganarse a la afición, que la gente bajase al estadio contenta, que disfrutase de los partidos de casa. Esta temporada estamos dando buenas sensaciones, manteniendo esa ilusión y eso es vital para el equipo. Que el equipo juegue en casa arropado por mucha gente permite que los jugadores adquieran confianza para hacer cosas, para arriesgar, sabiendo que si fallan no va a pasar nada, que nadie les va a pitar, que les van a aplaudir, que les van a llevar en volandas… Todo eso permite que el jugador se atreva a sacar todo el fútbol que lleva dentro. En ese sentido, el equipo ya el año pasado se encontró muy a gusto, disfrutó del público, del campo; y creo que también la gente lo hizo del equipo. Todo eso nos va a ayudar muchísimo en el recorrido tan largo que tenemos en Segunda División, donde nunca es fácil ganar un partido por la enorme igualdad, en donde te viene el último clasificado y, como bajes en intensidad, te gana bien…
-¿Cómo ha visto el inicio liguero del Real Zaragoza?
Hemos hecho dos muy buenos partidos, con dos momentos un poco más flojos, como los últimos 20 minutos de Miranda y los primeros 15 de casa, cuando al equipo le costó encontrar el sitio y los argumentos que tenía que emplear para imponer su juego. Durante el resto, fueron partidos que merecimos ganar: contra el Almería, disfrutamos mucho, aunque lo pasamos mal también, pero el triunfo fue merecido. Y en Miranda también, en un partido que se tenía que haber decidido en el primer tiempo porque el Real Zaragoza fue muy superior y hubo ocasiones de sobra para hacer un par de goles y haber mantenido el resultado después, en la segunda parte.
-Ahora se encadenan Leganés, Córdoba, Osasuna… ¿Resulta clave engancharse cuanto antes con autoridad a la zona alta de la clasificación?
Todo lo que se consiga se va almacenando y eso da tranquilidad, confianza, hace que el resto de equipos te respeten más. Que vean que es difícil sacar puntos en La Romareda, que fuera de casa somos fuertes también, buenos, que competimos bien. Todo eso es importante y se consigue con los resultados. Y ojalá podamos mantenernos arriba y si es desde las primeras jornadas, pues mucho mejor: seremos un rival a batir y eso significará que estamos en las posiciones bonitas desde el principio. Pero también digo que es en junio cuando se sube a Primera; y tenemos que tener la cabeza fría, saber que hay un buen bloque, saber que la gente está trabajando muy bien, saber que el míster está haciendo las cosas muy bien con el equipo y que los éxitos tienen que venir, pero tienen que venir a final de temporada.