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Primer equipo
El reto de consolidar la fortaleza de La Romareda

Consolidar la fortaleza de La Romareda. Es la ambición que acompaña al Real Zaragoza en el envite que este viernes 25 de marzo afrenta frente al Amorebieta. La escuadra blanquilla ha encadenado tres victorias en su feudo y su exigencia es tratar de completar un póker de victorias consecutivas, brindando así una alegría a su afición.

Es un reto que tiene marcado el técnico, Juan Ignacio Martínez: hacer recuperar la felicidad a los seguidores blanquillos en el imponente feudo municipal. En su comparecencia previa a la cita frente a la escuadra vizcaína ha reconocido que la escuadra ha llevado a cabo un examen de conciencia tras la derrota en Cartagena y está convencido de la reacción ante un rival de perfiles complejos.

Porque a pesar de esa convicción en la reacción de su equipo, el entrenador no se fía del Amorebieta, que a pesar de su complicada situación ha sido capaz de noquear a los gallitos de la categoría. Anuncia un partido duro, ante un rival muy serio y en el que la exigencia será máxima.

El vestuario arrastra algunos problemas físicos. Narváez, con una lesión muscular en el aductor largo de la pierna izquierda, es el último que se suma a la lista de bajas. Pero el entrenador reconoce que tiene alternativas y bazas suficientes en el equipo como para conformar un once competitivo, con el que dar una satisfacción a la afición.

En el corazón del equipo, la ambición es centrarse en cada partido, en pelear por cada victoria e intentar sumar el mayor número de victorias en lo que resta del tramo final de competición: el decisivo. A falta de diez partidos por disputarse, buena parte de las cuestiones están aún por resolverse y el Real Zaragoza no quiere quedarse fuera de pelear por sus opciones.

La Romareda vuelve a vibrar. Desde las 21.00, bajo la dirección del colegiado catalán Ávalos Barrera, el estadio municipal se engalana. Sale al campo el Real Zaragoza.