Partido para el recuerdo el de este domingo en el Centro Deportivo Alcalá de Henares. Cuando todo parecía perdido, el Real Zaragoza demostró que nunca se rinde. Y en un descuento de locura, logró igualar una desventaja que el Atlético Madrileño había llevado hasta el 4-2 en un duelo completamente loco.
Fue un encuentro de ida y vuelta, de ritmo elevado y en el que el filial colchonero llevó la iniciativa en el marcador hasta los instantes finales de juego. Y el cuadro blanquillo hizo honor a su lema para no tirar la toalla en ningún momento y sacar un importante punto que le lleva a su sexto partido consecutivo de invicto.
Kamate hizo el 1-0 al poco de empezar el choque y Edu Espiau neutralizó el tanto local tras una gran ejecución del ariete canario. Controló y, de media volea, batió a Astralaga para instalar en el empate en el electrónico antes del descanso.
A la vuelta de vestuarios, Marc Doménech volvió a poner por delante al Madrileño. Y aunque Rubén Díez no acertó desde el punto de penalti, en la jugada siguiente Rubo cabeceó a gol para hacer el 2-2 a centro de Espiau desde banda derecha.
En un balón parado, el cuadro local logró el 3-2 y Muñoz marcó el 4-2 en una dudosa jugada que bien podía haber sido fuera de juego. Por unos minutos parecía definitivo. Pero este equipo está hecho de otra pasta y dio guerra hasta el final. Llegó el descuento y el Real Zaragoza se hizo grande.
Rubo se elevó y volvió a cabecear a las mallas para hacer el 4-3 en el minuto 99. Y Cuenca fue derribado dentro del área en un nuevo penalti indiscutible que, esta vez sí, Jaume Jardí materializó para desatar la locura y dejar una imagen inolvidable. Fue la última acción de un duelo que los zaragocistas mantendrán durante mucho tiempo en la memoria. Un 4-4 que mantiene líder al Real Zaragoza antes de la visita al Real Murcia.