Cinco jornadas consecutivas sumando, en un sprint liguero en el que el Real Zaragoza ha cosechado 13 de los últimos 15 puntos posibles, ponen de relieve la jerarquía del Real Zaragoza y ese equilibrio por el que ha trabajado el técnico Ranko Popovic. En los últimos cinco partidos, el conjunto aragonés ha logrado nueve goles y no ha encajado ninguno.
El perfil del cuadro blanquillo refleja que conserva su impresionante pegada –en donde Borja, con 15 goles, se muestra escoltado por la formidable llegada de la segunda línea- y ha construido un muro solidísimo en su puerta. Su solvencia defensiva se ha convertido ya en seña de identidad de la escuadra zaragocista.
El buen momento coincide con la presencia de Bono bajo palos. Aunque ya antes, en los albores de la Liga, Whalley había hilado tres citas seguidas inmaculadas (Alavés, Llagostera y Mallorca). En retaguardia se han alternado Fernández, Vallejo, Mario, Cabrera y Rico, que han contribuido a brindar la solidez sobre la que se consolida este buen momento. Aunque ya hace tiempo que este mérito se reparte en todo el equipo. En todo.
“Hay que tratar de mantener la puerta a cero, pero no con preocupación, sino con actitud y haciendo las cosas bien”, explicaba Popovic antes del duelo ante Osasuna. Es la filosofía que ha inculcado a sus hombres y la que se plasma sobre el terreno de juego. Porque la tarea de contención es algo de lo que se ocupa todo el equipo: “En Segunda es importantísimo dejar la puerta a cero; nosotros casi siempre creamos ocasiones –señalaba la semana pasada Eldin Hadzic-. El míster nos ha inculcado lo de presionar mucho, estar todos metidos, y eso se está notando".
La trayectoria del conjunto aragonés tiene ya marca de distinción en la categoría: cinco partidos consecutivos con la puerta sellada. En realidad, sólo una escuadra ha sido capaz de lograrlo en lo que va de campaña. Una gran línea de resultados del Mirandés permitió a los de Carlos Terrazas encadenar cinco encuentros sin recibir gol: Valladolid (0-0), Las Palmas (0-0), Leganés, en Miranda (1-0), Huelva (0-1) y Osasuna de nuevo en Anduva (1-0). Después de ganar 1-3 al Barcelona B, el cuadro burgalés empataría (1-1) ante el Real Zaragoza.
La formación de Ranko Popovic ha consolidado su fortaleza desde atrás. Mantiene su acierto ofensivo, pero es mucho más contundente en el orden defensivo. Así lo avalan sus números en los últimos partidos, en los que ha derrotado al Leganés (2-0), Recreativo (2-0), Barcelona B (4-0) y Osasuna (0-1); y ha arrancado un empate en Sabadell (0-0).
En Vitoria, este domingo, el Real Zaragoza se enfrenta a un Alavés que también se muestra sólido atrás –con la presencia del exzaragocista Víctor Laguardia-. Tres partidos sin verse batido -Leganés (2-0), Recreativo (0-0) y Barcelona B (0-0)- y pendiente del aplazado ante Osasuna.
Será una ocasión para poner de nuevo de relieve la fortaleza atacante; con el apasionante reto de conservar ese prestigio construido desde atrás.