Ganar es la ambición del Real Zaragoza y el reto de un vestuario confabulado para encontrar la tranquilidad y asentar de forma definitiva al equipo en la tabla. Para eso ha trabajado el vestuario a lo largo de la semana, con el Real Oviedo en el punto de mira y el reto de lograr unos puntos que se hacen fundamentales a estas alturas de competición.
La escuadra de César Láinez se encuentra ya en la capital asturiana, después de viajar por carretera este viernes desde Zaragoza. El técnico zaragozano ha desplazado a 19 futbolistas, entre los que destaca la incorporación de Cani, suspendido en el encuentro del viernes pasado ante el Cádiz. También se alistan Fran y Edu García, mientras Samaras no pudo recuperarse a tiempo del golpe sufrido en el partido de entrenamiento con el filial el pasado miércoles.
Sabe el Real Zaragoza que tiene enfrente a un equipo que aspira a pelear por entrar en la promoción de ascenso. Pero también es consciente de que ha hecho muchos más méritos que los que señala la clasificación y está en condiciones de asaltar el estadio Carlos Tartiere.
Desde las 21:00, con arbitraje del andaluz Vázquez Figueroa, el Real Zaragoza aspira a una victoria que le permita, como solicita el técnico César Láinez, afrontar con la tranquilidad necesaria el sprint final de esta campaña en la Liga 1/2/3.