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El instinto del gol

29/03/2020 - 12:45

La diana, el gol, es la obsesión con la que cada partido salen al campo los delanteros –aunque no solo ellos-. Y esa mentalidad se transforma en eficacia. El gol es alimento de los arietes y su insistencia es lo que garantiza su propia supervivencia. Muchos de ellos lo llevan en el instinto.

 

No hay duda de que la Liga SmartBank brinda un protagonista fundamental: el uruguayo Christian Stuani (Girona) manda en la lista del ‘Pichichi’ y en el porcentaje de aciertos en cada partido (0,88%). Pero a su vera sobrevive otro ‘killer’: Luis Suárez suma 17 en 29 partidos, para un porcentaje de 0.59% en cada encuentro.

No cabe duda de que el futbolista del Real Zaragoza ha estallado en la presente campaña. A pesar de su juventud (22 años frente a los 33 de Stuani), Luis Suárez se ha posicionado como la firme referencia en la vanguardia blanquilla, en una categoría en la que la veteranía es un grado. Sin ir más lejos, el tercero más certero con 16 tantos, Yuri (Ponferradina), abandera a su equipo con 37 años y un amplio historial deportivo.

Pero si es llamativa la eficacia del 26 zaragocista, no le va a la zaga Javi Puado. Sus 3 goles en 20 partidos advierten de los méritos de sus aciertos (0,20%) e incluso por encima se situaba Raphael Dwamena (2 en 9 encuentros, un 0,22% por duelo) hasta que hubo de dejar de jugar.

El Real Zaragoza ha sacado partido a la serenidad de Javi Ros: su eficacia desde el punto de penalti han elevado también a un 0,25% su porcentaje de dianas, que ya van bajando en el resto de los goleadores zaragocistas. No en vano, Víctor Fernández ha logrado que, junto al indiscutible liderazgo de Luis Suárez, se haya logrado una democracia en el gol, con aciertos repartidos por todas las líneas de juego, una exigencia fundamental entre los equipos que pelean en la aristocracia de la categoría.

El olor del gol alimenta sin duda la ambición de un puñado de futbolistas con unas características claves en el fútbol. Pero a su vera perviven quienes también saben conjugar su labor creativa y de asistente con el deber del remate final. Que contribuye a engordar de manera fundamental los méritos de un aspirante a todo.