Querida familia zaragocista:
Hoy es un día muy duro para todos los que sentimos el escudo del Real Zaragoza. La noticia que nunca quisimos protagonizar se ha convertido en realidad y debemos afrontarla con responsabilidad, autocrítica y honestidad. Cuesta escoger las palabras para dirigirnos a vosotros. Nada de lo que digamos o expresemos en este momento podrá consolar la enorme tristeza y rabia que a todos nos invade tras consumarse el descenso del Real Zaragoza a 1ª RFEF.
Somos conscientes de que vosotros, los aficionados, sois los que más habéis sufrido esta difícil y agotadora temporada. Habéis sido nuestro aliento y nuestro impulso en los momentos tan complicados que hemos vivido esta campaña, en todos y cada uno de ellos. Y nosotros no hemos estado a la altura deportivamente. Nos habéis acompañado en el peor momento de nuestra historia y debemos provocar cambios para que el Real Zaragoza regrese cuanto antes al fútbol profesional.
Desde la llegada de nuevos accionistas, se han invertido 65 millones de euros para reducir la deuda, profesionalizar el club, dotarlo de los recursos necesarios para competir en el fútbol profesional y garantizar la construcción del nuevo estadio. El ambicioso proyecto del Ibercaja Romareda es un objetivo irrenunciable, de suma relevancia para la ciudad y nuestra entidad, y que será uno de los mejores estadios del mundo.
Todo ello se ha llevado a cabo con el único objetivo de devolver al Real Zaragoza al lugar que le corresponde por historia y afición. Sin embargo, en esa lucha y en esa búsqueda del éxito, hemos dado un gran paso atrás, sin duda por falta de acierto en la toma de decisiones relevantes.
Lo que siempre nos motivó fue regresar a la élite y hoy toca digerir que hemos fracasado deportivamente. Y lo debemos asumir con la máxima exigencia y mantener nuestro compromiso de seguir asistiendo financieramente al club para dotarlo de estabilidad en estas circunstancias, así como para cumplir con los pagos acordados con las instituciones para la construcción del Ibercaja Romareda.
Esto no puede ni debe ser el final. Es un duro obstáculo, sí, pero también un momento para reaccionar. Nuestra implicación con el Real Zaragoza, con los zaragocistas y con la ciudad es, si cabe, aún mayor, impulsados por la idiosincrasia de Zaragoza, donde nadie se rinde nunca. Comenzamos desde hoy mismo a poner las bases que nos hagan construir un proyecto de ascenso para la temporada que viene y levantarnos de esta situación, aprender de los errores cometidos y sentar las bases para volver más fuertes en todos los ámbitos.
Desde el Consejo de Administración queremos manifestar nuestro compromiso con este maravilloso club y reiterar, tal y como lo venimos haciendo desde hace tiempo, que nuestro accionariado está abierto a la entrada de aficionados o empresarios aragoneses con arraigo en Aragón, con el objetivo común de ayudar en el proyecto para regresar al fútbol profesional.
Este club volverá más sólido por todos y cada uno de los zaragocistas.
El León resurgirá más fuerte.
Aúpa Zaragoza