Tras finalizar mi etapa como Director General de la entidad, quiero expresar mi agradecimiento al Consejo de Administración, a la propiedad, a todos los profesionales del club y, especialmente, a la afición del Real Zaragoza por la confianza, el compromiso y el apoyo recibidos durante este tiempo.
He intentado desempeñar esta responsabilidad con la máxima dedicación, honestidad y respeto hacia una institución con una enorme historia y un significado muy especial para miles de zaragocistas, zaragozanos, aragoneses y aficionados españoles.
En el fútbol, como en cualquier proyecto exigente, existen momentos positivos y otros especialmente difíciles. En todos ellos mi compromiso con el club ha sido absoluto, trabajando siempre con la convicción de tomar las decisiones que en cada momento considerábamos mejores para la entidad. El resultado, sin embargo, no ha sido el que todos deseábamos, y lo asumo. Comparto plenamente la decepción por no haber alcanzado el objetivo deportivo y con ello mi parte de responsabilidad. Me marcho con la conciencia de haber dado todo lo que estaba en mi mano y también sabiendo que os he fallado; por ello, zaragocistas, os pido disculpas.
Quiero reconocer también el trabajo y la implicación de todas las personas y compañeros que forman parte del día a día del Real Zaragoza, muchas veces lejos del foco, pero fundamentales para el funcionamiento del club.
Me marcho deseando lo mejor al Real Zaragoza y un pronto regreso a Segunda División. Me llevo el haber conocido un poco más la cultura aragonesa y zaragozana, que tanto arraigo y sentido de pertenencia tiene para tantas personas, y que hace de este club y de esta región su mayor valor.
Estoy convencido de que, con unidad, trabajo y estabilidad, el club encontrará el camino a Primera División que tanto merece esta ciudad por historia, afición y sentimiento.
Gracias por todo.
Un fuerte abrazo,
Fernando