El primer equipo del Real Zaragoza volverá a desplazarse este verano a Boltaña, en esta ocasión entre el 15 y el 20 de julio, para llevar a cabo la concentración de trabajo estival. La localidad oscense se convertirá de este modo, por cuarta temporada consecutiva, en punto de referencia del verano zaragocista.
La plantilla tendrá la oportunidad de realizar parte de su preparación para la nueva campaña en un entorno privilegiado, que reúne las condiciones óptimas de trabajo para un equipo deportivo profesional. Boltaña, con alrededor de un millar de habitantes, es, junto a Aínsa, la capital de la comarca del Sobrarbe. Enclavada en pleno Valle del Río Ara, a los pies de las cumbres más importantes del Pirineo, Boltaña cuenta con numerosos atractivos turísticos naturales e históricos, como el antiguo Monasterio del Carmen, rehabilitado como hotel-balneario, en el que se alojará el equipo aragonés.
El Hotel-Spa Barceló Monasterio de Boltaña surgió de la reforma de un monasterio del siglo XVII, que fue adaptado para convertirse en este hotel que cuenta con todas las comodidades necesarias para hacer lo más provechosa posible la pretemporada del equipo aragonés: acogedoras habitaciones, instalaciones modernas, un completo gimnasio, zona de Spa & Wellness y piscina exterior. Además, se ha habilitado una sala polifuncional que se utiliza tanto para el trabajo técnico como para la atención de los periodistas que cubren la pretemporada, además de otros espacios de trabajo específicos destinados a hacer más cómoda la estancia de la expedición zaragocista y de sus acompañantes.
Los futbolistas blanquillos realizarán el grueso del trabajo veraniego en las instalaciones deportivas de Villaboya, donde habitualmente juega sus partidos el conjunto de fútbol local, que milita en categorías regionales. Situadas a menos de dos kilómetros del hotel de concentración, las instalaciones cuentan con un magnífico campo de fútbol de hierba natural, además de un espacio anexo, también con césped natural, utilizado para el trabajo de preparación física, un frontón, piscinas y otros equipamientos para la práctica deportiva.
Son habituales en Boltaña las imágenes de numerosos aficionados, especialmente niños, presenciando los entrenamientos, ya que estos se desarrollan a puerta abierta durante la concentración, e intentado conseguir la fotografía o el autógrafo de sus ídolos al final de los mismos. El conjunto ofrece, además, un atractivo paisajístico espectacular y la posibilidad de realizar todo tipo de actividades deportivas y culturales para sumar una completa oferta de ocio y relax al verano zaragocista.